Un asado campestre para matrimonio que tus invitados van a comentar por años: el quincho móvil montado en la parcela, los parrilleros cocinando a la vista y el menú completo del cóctel de bienvenida al postre. La cocina es parte de la fiesta, no un servicio escondido.
Nuestro asado al palo para matrimonios pone la carne en vertical, al humo y a fuego lento, a la vista de todos: los costillares se doran durante la ceremonia y el cóctel, y cuando llega la hora de la cena el corte se hace frente a los invitados. Es cocina, es espectáculo y es la foto que nadie pide pero todos sacan.
El fuego trabaja lento; la fiesta, a su ritmo. Nada sale de una cocina escondida: todo pasa donde la gente está.
La estación de fuego completa se monta en la parcela o el jardín. No necesitas quincho ni instalación previa.
Costillares y carnes en vertical, al humo y a fuego lento, cocinándose a la vista desde antes del cóctel.
Cóctel de bienvenida, tablas, parrilla, ahumados y postre. Vegetariano y sin gluten avisando al cotizar.
Loza, cubiertos, servilletas y personal de servicio durante toda la celebración.
Llegamos antes de la ceremonia y nos retiramos dejando el lugar como estaba. Tú no mueves un dedo.
Región Metropolitana y regiones, con el traslado detallado en la misma propuesta.
Fecha tentativa, comuna, cuántos invitados y qué formato tienen en mente.
Dentro de 24 horas hábiles: menú, valor por persona y total.
Con la confirmación y el anticipo el día queda reservado y con el valor cerrado.
Montamos antes de la ceremonia, cocinamos a la vista y nos retiramos dejando todo limpio.
El formato Clásico parte en $35.700 por persona, con equipamiento, personal y servicio incluidos. Ahumados, Cóctel de pie y los menús a medida se cotizan según menú, con propuesta detallada en 24 horas hábiles.
Todo lo del servicio completo: el quincho móvil, parrilleros cocinando a la vista, menú del cóctel al postre, loza, cubiertos, personal de servicio, montaje antes de la ceremonia y retiro al final. La parcela pone el paisaje; nosotros, el resto.
Sí, es el escenario típico del matrimonio campestre: llegamos con la estación de fuego completa y la montamos donde mejor se vea. Solo necesitamos acceso vehicular razonable y un espacio plano.
Cocinamos en todo Chile. Fuera de la Región Metropolitana se agrega un valor de traslado que va detallado en la misma propuesta, sin sorpresas después.
Cocinamos igual, con cobertura para la estación de fuego. Si el lugar no tiene zona techada para los invitados, lo conversamos al reservar y definimos el plan B con anticipación.
Sí, se avisan al cotizar y vienen resueltas dentro del mismo menú, para que esos invitados coman igual de bien que el resto.
Cuéntennos del matrimonio y les llega la propuesta en 24 horas hábiles, con el valor por persona cerrado. Cotizar no compromete a nada.